La previsión meteorológica
llevaba toda la semana amenazando con lluvia y viento de 14 Km/h., pero
afortunadamente el viento no molestó apenas y el cielo se conformó con
rodearnos de algún que otro nubarrón negro, pero amagando sin dar.
Fue gratificante el tener a todos los pilotos,
jueces y colaboradores con los que ya tuvimos el placer de contar en el
concurso de Febrero. He de decir al respecto, que los pilotos del Club Cuatro
Vientos y los del Club Petirrojo, en lugar de lamentarse por la poca gente que
hay en el vuelo circular, como se hace en algún foro, lo que hacen es asistir y
participar en todos los concursos que pueden. Al fin y al cabo se trata de
juntarnos a volar y pasarlo bien, apoyando cualquier iniciativa que se promueva
en pro del vuelo circular y del aeromodelismo en general. A ver si en la final,
(que está pendiente de fecha por coincidencia con otros concursos) podemos ser
alguno más.
Los vuelos se desarrollaron sin contratiempos de
manera fluida y sin agobios. Tan solo hubo que lamentar la rotura de un modelo,
en el segundo vuelo de Luis Cid, que en la parte invertida del ocho cuadrado
rompió la hélice, justo cuando iba a iniciar la subida, lo que provocó que, con
el motor parado, el avión cayera a plomo partiendo las alas. Pero el natural
optimismo de Luis hizo que nada más llegar a los boxes dijera que ahora en
lugar de ser desmontable, ala y fuselaje, iba a ser fuselaje y semialas. El que
os escribe, por su parte, no pudo realizar la segunda manga por un problemilla
físico. Por lo demás, todo sin novedad.
Hay que destacar la actuación de
Alberto Solera, al que se le ha apreciado un salto cualitativo en su calidad de
vuelo, de hecho ha ganado este concurso por un emocionantísimo 0’75 puntos de diferencia. El “niño”
amenaza a los veteranos.
En general, satisfacción de los
asistentes que ya esperan el próximo evento.